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25 outubro 2012

Mario Benedetti - Fidel, infranqueable voluntad


Foto: ilustração

He pasado en Cuba varios períodos: la primera vez como invitado y luego varias más como exiliado. Desde su estallido, la Revolución Cubana fue una gran sacudida para nuestra América. En el Río de la Plata, los sectores culturales habían atendido primordialmente a Europa, pero la Revolución nos hizo mirar a América Latina. No sólo para interiorizarnos de los problemas del subcontinente sino también para aquilatar el poder y la presión de los Estados Unidos.

En cuanto a la personalidad del propio Fidel, debo consignar que estuve varias veces con él y pude apreciar la sencillez de sus planteos, un inesperado y excelente nivel cultural, la franqueza de que hacía gala ante nuestras objeciones y su infranqueable voluntad de defender y mejorar el nivel de su pueblo.

Los datos, fácilmente comprobables, de que en la isla virtualmente no existen analfabetos (pude ver a octogenarios que asistían a clases de enseñanza primaria), que la atención a la salud es gratuita y del mejor nivel (de mi propio país viajan constantemente enfermos de cataratas y hasta de ceguera, que son atendidos gratuitamente y regresan totalmente recuperados), no deben olvidarse a la hora de juzgar su trayectoria.

En esta ocasión de sus bien ganados ochenta, es bueno que le regalemos nuestro sincero reconocimiento.

(El texto que antecede fue escrito antes del contratiempo de salud sufrido por Fidel y que tuvo una trascendencia a nivel mundial, algo que confirma lo que algún especialista señaló: que Fidel es el único gran personaje del pasado cercano que aun sobrevive. Según las noticias que llegan de la isla, Fidel se está recuperando más rápidamente de lo que se preveía. Siempre ha sido un hombre fuerte y de poderosa voluntad, así que no sería de extrañar que a corto plazo ejerciera nuevamente sus tradicionales funciones.
Ojalá).

07 agosto 2012

Manoel de Andrade - Por que cantamos


para Mario Benedetti(*)


Se tantas balas perdidas cruzam nosso espaço
e já são tantos os  caídos nesta guerra...
Se há uma possível emboscada em cada esquina
e  temos que caminhar num chão minado...

“você perguntará  por que  cantamos”

Se a violência sitia os nossos atos
e a corrupção gargalha da justiça
Se respiramos esse ar abominável
impotentes diante do deboche...

“você perguntará por que cantamos”

Se o medo  está  tatuado em nossa agenda
e a perplexidade estampada em nosso olhar
se há um mantra entoado no silêncio
e as lágrimas repetem: até quando, até quando, até quando...

“você perguntará  por que cantamos”

Cantamos porque uma lei maior sustenta a vida
e porque um olhar ampara os nossos passos
Cantamos porque há uma partícula de luz no túnel da maldade
e porque nesse embate só o amor é invencível

Cantamos porque é imprescindível dar as mãos
e recompor, em cada dia, a condição humana
Cantamos porque a paz é uma bandeira solitária
a espera de um punho inumerável

Cantamos porque o pânico não retardará a primavera
e porque em cada amanhecer as sombras batem em retirada
Cantamos porque a luz se redesenha em cada aurora
e porque as estrelas e porque as rosas

Cantamos porque nos riachos e lá na fonte as águas cantam
e porque toda essa dor desaguará um dia.
Cantamos porque no trigal o grão amadurece
e porque a seiva cumprirá o seu destino

Cantamos porque os pássaros estão piando
e ninguém poderá silenciar seu canto.
Cantamos para saudar o Criador e a criatura
e porque alguém está parindo neste instante

Pelo encanto de cantar e pela esperança nós cantamos
e porque a utopia persiste a despeito da descrença
Cantamos porque nessa trincheira global, nessa ribalta,
nossa canção viverá para dizer por que cantamos.

Cantamos porque somos os trovadores desse impasse
e porque a poesia tem um pacto com a beleza.
E porque nesse verso ou nalgum lugar deste universo
o nosso sonho floresce deslumbrante




Curitiba, maio de 2003
(*)Escrevi  estes  versos motivado pelo belíssimo  poema  “POR QUE CANTAMOS”  do poeta uruguaio MARIO BENEDETTI. Num tempo em que todos caminhamos sobre o “fio da navalha” me senti, como poeta, implicitamente convocado a  também  testemunhar  por que cantamos.

29 maio 2012

Mario Benedetti - Te quiero



Sí,   es  para  mi  amor.


Tus manos son mi caricia
mis acordes cotidianos
te quiero porque tus manos
trabajan por la justicia

si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos

tus ojos son mi conjuro
contra la mala jornada
te quiero por tu mirada
que mira y siembra futuro

tu boca que es tuya y mía
tu boca no se equivoca
te quiero porque tu boca
sabe gritar rebeldía

si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos

y por tu rostro sincero
y tu paso vagabundo
y tu llanto por el mundo
porque sos pueblo te quiero

y porque amor no es aureola
ni cándida moraleja
y porque somos pareja
que sabe que no está sola

te quiero en mi paraíso
es decir que en mi país
la gente viva feliz
aunque no tenga permiso

si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos.

24 fevereiro 2012

Frederico Füllgraf - Soledad Barret, por Benedetti e Viglietti



Memória

No dia 8 de janeiro de 1973, morria em Recife, assassinada pela ditadura militar brasileira, a guerrilheira Soledad Barret Viedma. Era neta do ilustre escritor hispano-paraguaio, Rafael Barret, e tinha 28 anos. Hoje, início de 2012, Soledad, se viva estivesse, completaria 67 anos de idade, e contaria suas aventuras a seus netos, sentados em seu colo.

Sua brutal execução pelas mãos do famigerado delegado Sérgio Fleury -  torturador cínico, assassino frio -  causou profunda comoção entre os que a conheceram, mas também espanto com a beleza daquela moça de leve sotaque hispânico, que trabalhava como vendedora em uma casa de modas do Recife.

Durante aqueles anos de trevas e chumbo, em que estavam mergulhados os países sul-americanos, a família Barret-Viedma refugiara-se no Uruguai. Dois uruguaios apaixonados por la muchacha Soledad - o poeta e escritor, Mario Benedetti, e o cantor e compositor, Daniel Viglietti - dedicaram-lhe versos devotados .

Fleury a executou, mas o mentor sinistro do assassinato foi seu próprio companheiro, o espião e delator, Cabo Anselmo. 

Foram duas as mortes de Soledad: ela estava grávida de cinco meses. Da besta Anselmo.



Muerte de Soledad Barret  
Mario Benedetti


Viviste aquí por meses o por años
trazaste aquí una recta de melancolía
que atravesó las vidas y las calles

hace diez años tu adolescencia fue noticia
te tajearon los muslos porque no quisiste
gritar viva hitler ni abajo fidel

eran otros tiempos y otros escuadrones
pero aquellos tatuajes llenaron de asombro
a cierto uruguay que vivía en la luna

y claro entonces no podías saber
que de algún modo eras
la prehistoria de Ibero

ahora acribillaron en recife
tus veintisiete años
de amor templado y pena clandestina

quizá nunca se sepa cómo ni por qué


los cables dicen que te resististe
y no habrá más remedio que creerlo
porque lo cierto es que te resistías
con sólo colocárteles en frente
sólo mirarlos
sólo sonreír
sólo cantar cielitos cara al cielo

con tu imagen segura
con tu pinta muchacha
pudiste ser modelo
actriz
miss paraguay
carátula almanaque quién sabe cuántas cosas

pero el abuelo rafael el viejo anarco
te tironeaba fuertemente la sangre
y vos sentías callada esos tirones

soledad no viviste en soledad
por eso tu vida no se borra
simplemente se colma de señales

soledad no moriste en soledad
por eso tu muerte no se llora
simplemente la izamos en el aire

desde ahora la nostalgia será
un viento fiel que hará flamear tu muerte
para que así aparezcan ejemplares y nítidas
las franjas de tu vida

ignoro si estarías
de minifalda o quizá de vaqueros
cuando la ráfaga de pernambuco
acabó con tus sueños completos

por lo menos no habrá sido fácil
cerrar tus grandes ojos claros
tus ojos donde la mejor violencia
se permitía razonables treguas
para volverse increíble bondad

y aunque por fin los hayan clausurado
es probable que aún sigas mirando
soledad compatriota de tres o cuatro pueblos
el limpio futuro por el que vivías
y por el que nunca te negaste a morir.


Soledad
Daniel Viglietti

La  duda lleva mi mano hasta la guitarra,
mi vida entera no alcanza  para creer
que puedan cerrar lo limpio de tu mirada;
no existe  tormenta ni nube de sangre que puedan borrar
tu clara señal.

La  soledad de mi mano se da con otras
buscando dejar lo suyo por los  demás,
que a mano herida que suelta sus armamentos
hay  que enamorarla con la mía o todas que los van a alzar,
que  los van a alzar.

Una cosa aprendí junto a Soledad:
que  el llanto hay que empuñarlo, darlo a cantar.
Caliente  enero, Recife, silencio ciego,
las cuerdas hasta olvidaron el  guaraní,
el que siempre pronunciabas en tus caminos
de  muchacha andante, sembrando justicia donde no la hay,
donde no la  hay.

Otra cosa aprendí con Soledad:
que la patria no  es un solo lugar.
Cual el libertario abuelo del  Paraguay
creciendo buscó su senda, y el Uruguay
no  olvida la marca dulce de su pisada
cuando busca el norte, el norte  Brasil, para combatir,
para combatir.

Una tercera cosa nos  enseñó:
lo que no logre uno ya lo harán  dos.
En algún sitio del viento o de la verdad
está  con su sueño entero la Soledad.
No quiere palabras largas  ni aniversarios;
su día es el día en que todos  digan,
armas en la mano: "patria, rojaijú".

17 outubro 2011

Mario Benedetti - Por que cantamos




Si cada hora viene con su muerte
si el tiempo es una cueva de ladrones
los aires ya no son los buenos aires
la vida es nada más que un blanco móvil

usted preguntará por qué cantamos

si nuestros bravos quedan sin abrazo
la patria se nos muere de tristeza
y el corazón del hombre se hace añicos
antes aún que explote la vergüenza

usted preguntará por qué cantamos

si estamos lejos como un horizonte
si allá quedaron árboles y cielo
si cada noche es siempre alguna ausencia
y cada despertar un desencuentro

usted preguntará por qué cantamos

cantamos porque el río está sonando
y cuando suena el río / suena el río
cantamos porque el cruel no tiene nombre
y en cambio tiene nombre su destino

cantamos por el niño y porque todo
y porque algún futuro y porque el pueblo
cantamos porque los sobrevivientes
y nuestros muertos quieren que cantemos

cantamos porque el grito no es bastante
y no es bastante el llanto ni la bronca
cantamos porque creemos en la gente
y porque venceremos la derrota

cantamos porque el sol nos reconoce
y porque el campo huele a primavera
y porque en este tallo en aquel fruto
cada pregunta tiene su respuesta

cantamos porque llueve sobre el surco
y somos militantes de la vida
y porque no podemos ni queremos
dejar que la canción se haga ceniza.

15 outubro 2011

Mario Benedetti - Hagamos un trato


Para Julia


Compañera
usted sabe
puede contar
conmigo
no hasta dos
o hasta diez
sino contar
conmigo
si alguna vez
advierte
que la miro a los ojos
y una veta de amor
reconoce en los míos
no alerte sus fusiles
ni piense qué delirio
a pesar de la veta
o tal vez porque existe
usted puede contar
conmigo
si otras veces
me encuentra
huraño sin motivo
no piense qué flojera
igual puede contar
conmigo
pero hagamos un trato
yo quisiera contar
con usted
es tan lindo
saber que usted existe
uno se siente vivo
y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos
aunque sea hasta cinco
no ya para que acuda
presurosa en mi auxilio
sino para saber
a ciencia cierta
que usted sabe que puede
contar conmigo.